|
La glucosa (dextrosa o azúcar de uva), constituye el hidrato de carbono más importante presente en el organismo, donde puede hallarse al estado libre, en forma de disacárido en la leche (lactosa) o como glucógeno. Es la forma de glúcido en la que se transforman por último los otros glúcidos para su transporte en la sangre y utilización por los tejidos corporales.
En los alimentos se la encuentra al estado libre: en las frutas, en especial en la uva, en la miel y en pequeñas proporciones en otros vegetales; además se origina por hidrólisis del almidón, de la sacarosa (azúcar de caña) o de la maltosa. Por oxidación se obtiene ácido glucurónico, monómero componente de las gomas.
Es indispensable en toda actividad diaria ya sea física o intelectual. Contribuye al buen funcionamiento cerebral y termina definitivamente con los estados de fatiga.
Revierte los estados depresivos.
Recomendamos tomar dos cucharadas soperas diarias disueltas cada 250 cm3 de líquido. Tomarla diluída en cualquier líquido.
No puede ser consumido por diabéticos.
|