Muchos suplementos vienen en bolsas tipo Doy Pack, un envase liviano y práctico que cuenta con un cierre tipo ziploc para conservar el producto. Sin embargo, este tipo de empaque puede resultar más frágil, y ante golpes, pliegues o presión durante el transporte, es posible que la bolsa se raje levemente en alguno de sus costados.

En ocasiones puede derramarse una pequeña cantidad de polvo, pero esto no afecta la integridad del contenido ni su rendimiento. Te recomendamos colocar una cinta adhesiva sobre la rajadura o, si preferís, trasladar el contenido a un pote o recipiente hermético para conservarlo mejor.
Este inconveniente ha sido comunicado reiteradamente a los laboratorios fabricantes, pero muchos continúan utilizando este tipo de envase por su bajo peso y costo de producción. Aun así, queremos transmitirte tranquilidad: una rajadura en la bolsa no altera la calidad ni los beneficios del suplemento, y el producto cumplirá su función con total normalidad.

También es posible que el producto llegue en perfecto estado y, con el uso y manipulación diaria, la bolsa se debilite o se raje después de varios días. Esto puede ocurrir durante el transporte, mientras lo consumís o incluso al finalizar el contenido, y es algo relativamente común en este tipo de empaques.

