Cada suplemento natural tiene una textura y una forma de disolverse diferente. No todos se comportan igual al mezclarse con agua o leche descremada.
Por ejemplo, las creatinas suelen disolverse fácilmente al contacto con los líquidos, sin necesidad de agitar demasiado. En cambio, las proteínas requieren un batido más intenso y pueden formar grumos o pegarse al recipiente, ya que están elaboradas a base de suero lácteo concentrado.
Cómo preparar correctamente una proteína
Para lograr una mezcla más uniforme, recomendamos este método:
- Colocá una medida de proteína en una taza o recipiente.
- Agregá una pequeña cantidad de líquido (agua o leche descremada).
- Batí con un tenedor, no con una cuchara.

Podés usar un shaker mezclador, pero notá que hasta la forma de preparar el producto influye en la formación de grumos. En muchos casos, al batir manualmente con un tenedor en una taza, se logra una textura más suave que utilizando un shaker.
Por qué a veces se forman grumos
La presencia de grumos no siempre depende del método de preparación.
Hay lotes que se disuelven mejor que otros, ya que la materia prima puede variar levemente entre producciones. Recordá que no es una ciencia exacta, y estas diferencias son normales en productos naturales.

Actualmente, muchos laboratorios están utilizando proteínas de suero instantáneas, que ofrecen una mejor solubilidad y una textura más uniforme al preparar.
Diferencias entre proteínas concentradas e isolate
No todas las proteínas se comportan igual:
- Las proteínas concentradas pueden tener más grasa, azúcares y carbohidratos, por lo que suelen generar más grumos.
- Las proteínas isolate, en cambio, contienen menos impurezas y mayor pureza proteica, por lo que se disuelven más rápido y mejor.
Recordá que la formación de grumos no es motivo de cambio.
Es un comportamiento normal en productos a base de suero de leche, aminoácidos y fórmulas ultraconcentradas o con derivados lácteos.

< Regresar
