¿Cómo preparar las proteínas?

Te mostramos los mejores métodos y consejos para preparar tus proteínas y potenciar al máximo su sabor y textura.

Cada tipo de proteína tiene su forma particular de preparación, y conocer las características de cada una te va a ayudar a aprovecharla al máximo.

Las proteínas de suero de leche son las más populares: se disuelven fácilmente, hacen un poco más de espuma y son muy sencillas de preparar. Ten en cuenta que pueden formar algunos grumos debido a las características del suero lácteo, y si te queda algo en las manos va a quedar pegajoso. Las proteínas de huevo tienen un alto valor biológico y se preparan de la misma manera, con agua fría. Las proteínas vegetales de soja y arvejas (Soy Protein y PEA Protein) tienen una disolución excelente y casi no generan grumos, lo que las hace muy prácticas.

Para preparar tu proteína de forma correcta, comenzá colocando un scoop (cuchara medidora) en una taza o shaker. Si usás una taza común, mezclá con un tenedor aprovechando los espacios entre las puntas para romper los grumos. Lo ideal es batir intensamente durante unos segundos. Si querés un resultado más homogéneo y sin esfuerzo, utiliza un shaker mezclador que te va a dar una textura perfecta en segundos.

Con estos consejos básicos vas a lograr que tu proteína se disuelva correctamente y tengas una bebida sabrosa y sin grumos en cada preparación.

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