¿Cómo se preparan y toman las creatinas?
Te mostramos cómo disolver y consumir creatina correctamente para obtener los mejores resultados en tu entrenamiento.
La creatina de monohidrato micronizada es súper fácil de preparar. Lo único que necesitás es disolver una cucharita de té completa en un vaso de agua, leche descremada, yogur o en tu licuado de proteína. Como la mayoría de las creatinas no tienen sabor, no van a alterar el gusto de lo que estés tomando, así que podés mezclarla sin problema en cualquier bebida que uses habitualmente.
Para aprovechar al máximo, lo ideal es consumirla antes o durante tu entrenamiento. Esto te ayuda a potenciar tu desempeño en la sesión. La recomendación general es tomar entre 1 o 2 medidas diarias, dependiendo de tu peso corporal y objetivos. Si querés optimizar la recuperación post-entreno, combiná la creatina con proteína de suero (whey), soja o huevo, o si no tenés suplemento a mano, podés comer algo rico en proteína como pollo.
La clave está en ser consistente: tomate la creatina todos los días para que acumule en tu organismo y veas resultados a mediano plazo. No es algo que funcione de la noche a la mañana, pero con disciplina y buena alimentación, vas a notar mejoras en tu fuerza y resistencia en el entrenamiento.